Bienvenidos a nuestros paseos-

"Este blog pretende ser un mosaico en el cual se plasmen, en imágenes, esos momenticos de los que intentamos disfrutar cada semana siempre y cuando las obligaciones familiares nos lo permitan. No buscamos grandes hitos, ni grandes hazañas, lo único que perseguimos es disfrutar, unas horas a la semana, de los regalos que nos proporciona la madre naturaleza. Esto nos carga las pilas para comenzar una nueva semana. ¿Qué mas podemos pedir?"
Esperemos que os gusten las imágenes que recogemos en nuestros paseos y si os animáis a hacer alguno de ellos, encontraréis, en cada reportaje un enlace que os llevará a la ruta que previamente hemos descargado en Wikiloc.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Desolado de Peña (884 metros) desde Torre de Peña.

Duración.- 3 horas y 26 minutos.
Desnivel acumulado.- 447 metros.


Nos encontramos en el último fin de semana del mes de noviembre y antesala de los puentes forales. Después de unos días en los que hemos tenido a la lluvia como principal protagonista, aprovechamos la mañana soleada de hoy y las suaves temperaturas para visitar un objetivo que teníamos pendiente desde hace ya algún tiempo, el desolado de Peña. La verdad es que lo hemos hecho con la intención de poder llegar hasta el verdadero buzón del monte Peña, pero hemos tenido que desistir en el intento al encontrarnos con una desagradable sorpresa de la que ya veníamos avisados, una puerta y una alambrada corta la GR y evita el tránsito hasta la cima.

Tumba del capitán de la D.C.B Walker.

Metros antes de esta alambrada encontraremos un buzón que no se corresponde con la cima del monte Peña y también podremos visitar un pequeño cementerio en donde descansan los restos del capitán Walker. Este capitán de la Royal Air Force (RAF) comandaba el bombardero ligero DE HAVILLAND DH.98 "MOSQUITO", uno de los aviones más versátiles de la II Guerra Mundial, también conocido con los nombres de "La maravilla de madera" o "El terror de madera" ya que la mayor parte de la aeronave estaba fabricada de madera contrachapada. En una de sus misiones Walker y su copiloto Crow sobrevolaban el Sur de Francia cuando fueron alcanzados a la altura de Toulous por baterías antiaéreas alemanas. Cuando esto ocurría, el plan de vuelo aconsejaba pasar los Pirineos para evitar caer en manos enemigas. Pero el avión se incendió en pleno vuelo y así como el copiloto saltó y cayó en Sos del Rey Católico, el capitán tuvo la mala fortuna de que, al saltar de la aeronave, su paracaídas se enganchó en la cola del avión arrastrándolo en su caída hasta el monte Peña. Esto ocurrió un 11 de noviembre de 1.943, día de la festividad de San Martín, cuando los vecinos de Peña honraban a su patrón. Como podéis imaginar el susto y el asombro de los vecinos fue mayúsculo. El capitán Walker, de 28 años, fue enterrado en esta tierra y cada 11 de noviembre los vecinos, que suben con motivo de la fiesta del patrón, depositan flores en la tumba de este soldado muerto en combate y que involuntariamente ha pasado a formar parte de la historia de este lugar.

Desolado de Peña.

Nació como puesto de vigilancia y defensa contra las tropas musulmanes allá por el S.XI por orden del rey Sancho el Mayor. Según narran las crónicas las tropas musulmanas llegaron hasta las mismas murallas pero jamás pudieron derrotar a las fuerzas cristianas que  defendieron la fortaleza de forma heroica. Posteriormente esta fortaleza fue fuente de disputas bélicas entre los reinos de Navarra y Aragón durante dos siglos alternando, en ese tiempo, el bando al que pertenecía. En el SXIII pasó definitivamente a ser propiedad del Reino de Navarra hasta que Castilla invadió y conquistó Navarra. Fue en el S.XVI cuando el cardenal Cisneros lo mando destruir.






Amanece en los rasos de Peña...
... y los árboles se bañan con los primeros rayos de la mañana.
Ermita que hacía también las funciones de escuela.
El paseo en sus primeros metros atraviesa el señorío...
... por una senda bien marcada...
... para seguir el paseo transitando paralelos a la valla que nos separa de una gran finca de caza privada.
Arangoiti y a la derecha el monte Castellar.
La vegetación arbórea predominante son numerosos ejemplares de encinas...
... cuyos frutos en esta época del año...
... caen al suelo para ser alimento de la fauna del lugar.
Detalle.
Esta son algunas de las vistas que podemos contemplar...
... y entre ellas vemos la cima de la Peña Izaga que se alza entre las nubes.
En el centro podemos contemplar el llamado puente de los Fustaños, este puente permite salvar un barranco al canal de las Bardenas.
Nuestro ascenso termina en este "cabezo" que vislumbramos entre una neblina que nos tapa al sol.
Una vez llegamos arriba paseamos...
... paralelos a estas colosales paredes.
Llegados a este punto observamos una sirga anclada a la roca que facilita este paso que con la roja mojada puede generar algún pequeño percance. No obstante este paso carece de dificultad.
Ya hemos llegado al desolado de Peña. En este fantasmal escenario de edificios de piedra vivían hasta la primera mitad del siglo pasado un centenar de personas que se dedicaban a la agricultura y a la ganadería.
El núcleo urbano se abandonó definitivamente en el año 1.995 y los habitantes que aquí residían...
... descendieron hasta Torre de Peña.
No obstante, cerca de la iglesia, encontramos una casa rehabilitada que según tenemos entendido pertenece a una familia que reside en París.
Pórtico de entrada a la iglesia de San Martín de Tours...
... bajo cuyos sobrios muros...
... encontramos esta puerta otrora acceso al interior de la población.
Para continuar nuestro paseo hacia el buzón y la tumba deberemos de coger una senda que se adentra en la vegetación.
Restos de la torre de la fortaleza desde la iglesia...
... y mirada hacia atrás desde el inicio de la senda...
... que nos va a hacer ascender paulatinamente mientras nos entretenemos contemplando los restos de la torre...
... y la iglesia, que cada vez la tenemos más abajo.
Imagen que nos da una idea de la majestuosidad del torreón defensivo.
Ya llegamos al buzón.
Detalle.
Añadir leyenda

Fotos desde el buzón. Reiteramos que este buzón no se corresponde con la parte más alta de la montaña,

Unos metros más arriba nos encontramos con el cementerio en donde está enterrado el capitán Walker.
Detalle.
Estela funeraria de la tumba del soldado.
Mirada hacia el monte Santa Agata, cercano a la localidad de Ayesa que vemos en esta fotografía.
Ahora miramos hacia el monte Beragu cercano a la localidad de Gallipienzo a la que vemos en esta imagen.
En el descenso nos llama la atención esta bonita flor.
Detalle.
También vemos este enorme ejemplar de encina bajo cuya copa nos encontramos...
... algún...
... que otro...
... ejemplar de seta.
Ya llegamos a nuestro punto de partida...
... desde donde contemplamos la silueta del monte Peña bajo un bonito cielo.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Arraldegaina (813 metros) desde Ciganda.

Duración.- 1 hora y 12 minutos.
Desnivel acumulado.- 183 metros.

Hoy nos hemos dirigido al valle de Atez. Nuestro destino es la ascensión a una redondeada montaña que separa los valles de Ultzama y Atez. Arraldegaina o Arraldegaña a pesar de su modesta altura tiene dos buzones montañeros .
En un pequeño espacio muy apto para ir con niños para que contemplen un bosque de robles y un hayedo que en esta época del año se visten con un color especial, El otoño está en su máximo esplendor. Salimos de Ciganda, pequeña localidad a unos 640 metros de altura de muy pocos habitantes. Desde la parte más alta del pueblo tomamos un camino en dirección en dirección a Eguillor. No vamos a entrar en esta localidad dejándola a unos metros para cambiar de dirección y comenzar a realizar un breve ascenso en medio del bosque por un camino clarísimamente marcado. No es nada intenso y en pocos metros llegamos a la zona alta donde el bosque desaparece llegando a una explanada por donde transcurrimos para llegar a la cima marcada como hemos dicho anteriormente por dos buzones montañeros. Desde la cima aclarada podemos observar todas las montañas del valle de Ultzama. Continuamos en el mismo sentido para realizar una circular hasta llegar a una alambrada donde giramos a la derecha para alcanzar una pista que en poco rato nos devuelve a Ciganda donde hemos dejado el coche.



El paseo nace en la localidad de Ciganda perteneciente al valle de Atez...
... a la altura de esta fuente.
Enseguida abandonamos el pueblo para pasear entre los prados...
... camino de los próximos hayedos...
... paseando por esta pista...
... que nos hace ganar altura poco a poco.
Imagen del terreno por el que transitamos...
... desde el cual apreciamos un prado en el que pastan tres burros.
Panorámica.
Reflejos.
Conforme ascendemos, el paisaje que nos rodea cambia...
... y la senda es cubierta por miles de hojas...
... que el otoño ha desprendido de las copas de los árboles...
... dejando en sus ramas las más jóvenes que adquieren colores rojos y ocres.
Langa.
A pesar de que a simple vista el suelo que pisamos está conformado por una tupida alfombra de hojarasca...
... si agudizamos nuestra vista comprobaremos...
... como la vida se abre camino entre la vegetación.
Últimos metros antes de llegar...
... a la cresta herbosa que nos anuncia...
... la presencia de...
... los dos buzones cimeros.
El descensos lo hacemos por esta pista...
.... que rapidamente nos devuelve a la localidad de Ciganda.