Bienvenidos a nuestros paseos-

"Este blog pretende ser un mosaico en el cual se plasmen, en imágenes, esos momenticos de los que intentamos disfrutar cada semana siempre y cuando las obligaciones familiares nos lo permitan. No buscamos grandes hitos, ni grandes hazañas, lo único que perseguimos es disfrutar, unas horas a la semana, de los regalos que nos proporciona la madre naturaleza. Esto nos carga las pilas para comenzar una nueva semana. ¿Qué mas podemos pedir?"
Esperemos que os gusten las imágenes que recogemos en nuestros paseos y si os animáis a hacer alguno de ellos, encontraréis, en cada reportaje un enlace que os llevará a la ruta que previamente hemos descargado en Wikiloc.

domingo, 30 de junio de 2013

Lakorri (1.005 metos) desde Lakabe.

Duración.- 2 horas y 29 minutos.
Desnivel acumulado.- 289 metros.

La mañana de hoy la hemos disfrutado en la Sierra de Osa, a la que teníamos abandonada desde hace un tiempo, para visitar la cumbre del Lakorri. Antes de seguir adelante, diremos que no debemos confundir esta montaña con Lakarri tal y como erróneamente se publican algunos estudios. La cumbre de Lakarri está situada cercana a la localidad de Elia y nada tiene que ver con la montaña que hemos visitado hoy. Este paseo es aconsejable hacerlo con GPS

Para comenzar este paseo nos hemos dirigido hasta la localidad de Lakabe. Este pueblo abandonado a finales de los años sesenta fue nuevamente poblado en el año 1.980. En la actualidad está habitado por unas 33 personas que forman una ecoaldea en donde a lo largo del año organizan campos de trabajo a cambio de manutención. 

Ecoaldea.- El objetivo fundamental de esta forma de vida es que la comunidad que la compone sea sostenible de manera social, económica y ecológica. Muestra una gran admiración y respeto por la naturaleza, usan casi exclusivamente energía renovable, su alimentación es ecológica, reciclan residuos y utilizan construcciones bioclimáticas. En una ecoaldea todo el mundo se interrelaciona, todo el mundo da su opinión y por lo general no son comunidades muy numerosas. Poseen una cultura de autoconsumo plenamente integrada en la naturaleza del lugar.

El paseo comienza por una pista que poco a poco y conforme ascendemos va desapareciendo, volviéndose el terreno bastante angosto, hecho que propicia que en más de una ocasión tengamos que agacharnos bajo las ramas para poder ir avanzando entre la frondosa vegetación de unas sendas de ganado bastante difusas. Atravesamos algún pinar antes de llegar a las campas superiores en donde el terreno facilita el acceso a la airosa repisa cimera. Aconsejamos hacer esta ruta con GPS ya que por los motivos que acabamos de detallar, es bastante fácil desorientarse entre la maleza. Una vez llegados a la cima obtenemos unas espléndidas vistas del pantano de Itoiz que en estos días se ve rebosante de agua.

Pantano de Itoiz.- Es el pantano más grande de Navarra, con una superficie de 1.100 hectáreas y 586 hectómetros cúbicos de capacidad, recoge las aguas del río Irati en bello paraje natural enclavado entre los valles de Arce y Lónguida. La construcción de esta infraestructura estuvo rodeada de polémica, debido a la riqueza faunística de la zona.



Salimos de la localidad de Lakabe...
... desde donde sale esta pista que nos acercará a la base de la montaña...
... rodeados de una naturaleza exuberante...
... en donde la vida rebosa por los cuatro costados.
A los pocos metros del inicio, nos encontramos con esta fuente en el camino que nos va a servir a la vuelta para aliviarnos del calor de la mañana.
Comenzamos a ascender...
... entre encinas...
... flores...
... y musgo.
Conforme subimos, la vegetación nos envuelve dificultándonos el paseo...
... hasta que llegamos a la repisa cimera desde donde podemos contemplar unas espléndidas vistas del Elke...
... del Corona...
... de los habitantes de estos riscos...

... de la estructura piramidal del Baxa que emerge del pantano de Itoiz...
... de más habitantes de los riscos, esta vez posados en una repisa desde la cual obtienen una espectacular panorámica...
... de las aguas embalsadas del río Irati...
... sobre las que el sol nos regala el reflejo de sus rayos.
Vegetación arbórea...
... y floral de una cima carente de buzón.
Mientras paseamos por la cresta cimera contemplamos las numerosas lenguas del pantano entre las montañas.
Vistas de la cima.
El monte Corona y a su izquierda el Juandetxako con su cresta cimera...
El Ori al fondo.
Comenzamos el descenso por donde habíamos subido y atravesamos este pinar...
... cuyos pinos tienen sus conos en un estado más que avanzado.

lunes, 24 de junio de 2013

Urkiolagirre (1.011 metros) desde el Santuario de San Antonio.

Duración.- 2 horas y 51 minutos.
Desnivel acumulado.- 482 metros.


Este primer sábado de verano nos hemos trasladado a la provincia de Vizcaya con el fin de ascender uno de los montes más visitados por los montañeros: El Urikiolagirre. Esta montaña supone un enorme oasis verde situado en medio de las peñas calizas de Durangalda.

Su cima herbosa y alomada se nos presenta como un magnífico mirador que se alza sobre el valle de Mendiola y desde el cual podemos contemplar montes como el Anboto, Alluitz y el Untzillatx. Tenemos que decir que esta montaña forma parte del macizo del Anboto, aunque se ubica fuera de su cordal de caliza. Sus laderas están cubiertas de hayedos y de alguna plantación de cipreses. A partir de los 800 metros nos encontramos con prados.

Los montes de Urkiola están compuestos en su mayoría por roca caliza. En su orígenes, la roca caliza de estos montes provenía de enormes arrecifes formados por restos de moluscos y crustáceos , que estaban sumergidas en el fondo del mar. Al descender las aguas, parte de aquellos arrecifes se fueron sedimentando y fosilizando lentamente, dando lugar a gigantescas masas de roca caliza. Posteriormente y gracias a los plegamientos de la corteza terrestre originados por movimientos tectónicos, acabaron por formar las cordilleras que podemos contemplar hoy en día. Sobre esta roca el agua, que coge el anhídrido carbónico de la atmósfera, se convierte en una lluvia ácida que al posarse sobre la caliza la deshace y se cuela hacia el interior donde se crean las estalactitas, estalagmitas, coladas y todo tipo de formaciones.

Esta zona no está exenta de mitos y leyendas personalizadas en la diosa Mari. Mari personificación de la madre tierra, es reina de la naturalezas y de todos los elementos que la componen. Tiene dos hijos, Atarrabi y Mikelatz, dos genios siempre enfrentados que representan el bien y el mal respectivamente. Vive en cavernas de las montañas que rodean en Urkiola, aunque su cueva preferida es Mariyenkobia situada en la pared vertical del Anboto.


Para descargar esta ruta o ver más detalles, pincha aquí.

Santuario de Urkiola. Se trata de un edificio inacabado de estilo neomedieval que se comenzó a construir en 1.889 y se consagró en 1.933, aunque su origen se remonta a 1212. Su construcción fue en honor de San Antonio Abad y San Antonio de Padua.
Nada más salir del santuario observamos la punta del monte Untzillaitz entre la vegetación. 
El terreno que pisamos parece estar tapizado por una uniforme alfombra verde. 
Loma herbosa del monte Saibigain. 
En frente nuestra observamos el monte Arrietabaso en donde predomina la roca caliza.
El ganado descansa tranquilamente sin apenas inquietarse por nuestra presencia. 
Al fondo el monte Gorbea. 
Digna imagen representativa de un paisaje idílico como el que nos encontramos en estos momentos, en frente vemos un bosque de coníferas y detrás aparecen majestuosas las cumbres del Mugarra a la izquierda y de Untzillaitz a la derecha.

Zoom del Untzillaitz.
Anboto a la izquierda y a nuestra derecha aparece la loma herbosa del Urkiolagirre. 
En esta imagen podemos contemplar el monte Astxiki. 
A la derecha nos encontramos con el monte monte Untzillaitz. A la izquierda vemos las paredes del Astxiki con la escuela de escalada de Atxarte.
Al fondo vemos el embalse de Urrunaga. Foto sacada desde el buzón del Urkiolagirre. 
Arantza y Lourdes contemplan la belleza del paisaje.
Detalle del buzón. 
Este pequeño ternero nos observa con curiosidad. 
Bosque de coníferas. 
Fuente de Pol Pol, de sus caños brota agua ferruginosa. 
Una vez hemos abandonado la fuente dirigimos nuestros pasos hacia la ermita de Santa Bárbara.
Conforme vamos ganando altura la vegetación desaparece y el prado adquiere todo el protagonismo.
Vistas del Urkiolagirre.
Ermita de Santa Bárbara
Interior de la ermita con la imagen. 
Desde aquí podemos observar Saitzien Puntie.
Monte Oitz. 
Nuestros amigos y compañeros de paseo Xabin, Lourdes y Arantza. 
El paseo discurre también entre hayas. 
Para finalizar este paseo observamos como en esta fotografía se refleja lo que hemos visto en el día de hoy: Cielo azul, verdes prados y rocas caliza.